Cuéntame que cosas pasan: historias de un foráneo y un mirar

Hola, el día de ayer, me toco ir a la ciudad vecina, que no está a más de una hora de distancia, para una reunión, no sabía como llegar al lugar, pero busque mucho en google, gracias google maps (siempre hago eso cuando me toca ir a un lugar nuevo), tenía que estar muy temprano, y por eso de buscar el día anterior, dormí tarde, desperté tarde como a las 6:20 de la mañana y tuve que prepararme para ir muy rápido, no desayune, ni bebí agua, sólo salí queriendo llegar, con eso de las vueltas no sentí el ir así, pero ustedes no lo hagan por favor, lo más bonito de ese recorrido es el tiempo en carretera, bueno al menos a mi me gusta mucho eso de ver por la ventana ignorando la película que ponen en el bus jaja, aunque pues es lo único que queda cuando tu compañero o compañera de asiento no quita la vista de su celular, así que cuando finalmente llegue, pude empezar a ubicarme, para ver como llegar a ese sitio, estaba más sencillo de lo que pensé, y en la plática conocí a una persona con mucha actitud, que cree en sus ideas y apoya ese entusiasmo en las otras personas, no sé si pueda ser parte de su idea de proyecto, pero suena muy interesante sobre todo para alguien que empieza dando pasos, su idea es un reto muy grande, que admito un día escuche algo igual y me asusto, vi la oportunidad más grande que mi capacidad, pero en ese momento realmente era una verdad innegable, pero a veces necesitamos dar pasos de fe y trabajar mucho claro, han conocido personas con tal energía que casi quisieran pedirles un poco, a pues así paso, cosa de actitud y esfuerzo supongo, luego de eso ya iba a regresar a casa por fin (comida) pero recibí una llamada, una que no imagine llegaría, y era otra reunión, lo bueno no tenía que volver a dar vueltas, pero debía quedarme y hacer tiempo hasta la tarde, lo único que se me ocurrió fue vagar por sus calles hasta la hora, pero claro esos de lo autobuses lentos me ayudo con matar tiempo, después de eso, llegue al punto más conocido para mi: el centro y fue mi punto de partida para caminar y caminar, me quede en una plaza pensando donde podría comer, o que hacer, no sé me ilumino la mente, por eso de no saber llegar y que hay, pero eso de observar un rato sin nada que hacer, donde ir, y ni un marcador de tiempo que diga activate, es bastante cómodo, más cuando siempre sientes estrés, en ese mirar y recorrido encontré a muchas personas en situación de calle.

De las cuales desde que tengo conciencia, me preguntaba cómo llegaron al punto de estar tan solos que nadie los acompañaba, que nadie los veía, que pudieron perder y verse sin un lugar que llamar hogar, siempre me lo pregunté, a los 4 o 5 años los vi a conciencia por primera vez (tengo una idea desde entonces y aún la debo hacer), pregunte ¿y sus familias? y aquellos qué los quieren, solo me dijeron: algo paso en sus vidas, que lo cambio. No entendí ese “algo” pero dije, puede alcanzarnos en cualquier momento, porque un día su vida no fue así. Es un mirar doloroso, porque ver a un igual caído duele, no solo en esa situación sino en cualquier dificultad.

Fue un contraste muy marcado en mi día, vi personas con ideas, oportunidades, esfuerzos en marcha y otras muy lejos de eso en apariencia, pero a su manera, en su contraste, con la misma búsqueda al fin de cuentas, a veces esas opciones de cambio nos llegan y las ignoramos, o son tan comunes para algunos, que no las llamamos como tal, una oportunidad de mejora, que nos exige algo diferente donde requerimos ese cambio y ese paso, porque ese logro, puede ser el cambio de lugar en el mundo, el de salir del problema, tener lo necesario, buscar ese anhelo o querer levantarnos del golpe, curarnos de la herida o sacudirnos el polvo para ponernos de pie, dicen que estaremos en esas 2 posiciones toda nuestra vida con fuerza aprendiendo o en el intento de ponernos en pie.

Los sufrimientos no son en vano, nos hacen aprender, a conocer formas de enfrentar las cosas, de encontrar soluciones o maneras de aceptar lo que debemos, o nos ganan y llenan de malas experiencias y desconfianza o  nos impulsan y ayudamos a quien pasan por el mismo camino de dolor o desconocido para nosotros, igual pasa con los triunfos y oportunidades (en gran parte compartidos), no son para nosotros solamente, son un recordatorio para todos, de que te esforzaste, te apoyaron, te mantuviste firme aún con dificultades, de que se pueden hacer cosas, somos ejemplo sin darnos idea de eso.

Encontraremos resultados, por el poyo que nos brinden, las compañías que nos influyen, las oportunidades que tuvimos o tenemos, nuestra actitud, pensamientos y esfuerzo, pero no todos contamos con el mismo tipo y medida de recursos cosa que no es nuestra responsabilidad pero lo que hacemos con ello sí.

Saludos.

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